
UN PISOTÓN DE 200.000 AÑOS
RESTOS DE UN GRAN MAMÍFERO FÓSIL CON UN “PISOTÓN” DE HACE 200.000 AÑOS
Los toxodontes fueron herbívoros de gran talla, con una masa corporal cercana a los 1.000 kilogramos de peso, similares a un hipopótamo de la actualidad. Su boca en forma de "pala", con anchos incisivos, les permitía arrancar grandes cantidades de vegetación de la cual se alimentaba. Medían unos 3 metros de longitud y cerca de 1,60 metros de altura a la cruz.
El museo recuperó varias piezas de uno de estos animales pero con un detalle poco habitual. Escápulas, las dos tibias y fíbulas articuladas, un húmero completo, parte de la pelvis y una rama mandibular casi completa, con todas sus piezas dentales.
El ejemplar recuperado era un adulto, con huesos masivos y muy bien conservados. Durante el acondicionamiento del material en el taller de preparación, los integrantes del museo observaron una marca muy inusual en uno de los laterales del húmero del animal. Una pisada muy fuerte que había hundido parte del tejido exterior del hueso hasta quebrarlo.
Para el equipo del museo la explicación es bastante sencilla. En Campo Spósito, el yacimiento donde se encontraron los fósiles, se preservó un tramo de un río prehistórico que a lo largo de miles de años fue acumulando partes duras de los animales que vivían y morían allí. Los huesos, al morir el ejemplar, quedaban sobre el barro presente en aquel humedal, el cual era frecuentado por decenas de animales que se acercaban a beber y a comer en ese ambiente. Se producían empujones, peleas y ataques y los animales que morían eran pisoteados, en muchos casos, por otros de mayor tamaño y peso descomunal que producían quebraduras y marcas como esta, en los huesos tirados en el lugar. Este detalle en el húmero fósil descubierto muestra un poco de la mecánica de ese yacimiento, permitiendo avanzar en el conocimiento de aquellas agrupaciones de animales, sus interacciones y la convivencia salvaje en un río de hace 200.000 años.
